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Seis mitos y verdades sobre la alimentación durante la lactancia

¿Sirve la malta con huevo para aumentar el volumen de la leche?, ¿algunos alimentos le dan mal sabor?. Una nutricionista aclara las dudas.

 

La semana pasada se celebró la Semana Mundial de la Lactancia. Nadie duda de sus beneficios, pero es una situación de la vida que también está rodeada de creencias populares, que no siempre tienen sustento.

La docente de la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad del Pacífico, Stefanie Chalmers, derribó seis mitos y explicó cuáles son las verdades que los rodean.

 

1.- Malta con huevo: “La malta original no contiene alcohol y aporta además vitaminas del complejo B, lo que sumado al aporte nutritivo del huevo es un importante promotor de una leche nutritiva y abundante. Así también, el consumo de cerveza sin alcohol puede tener un impacto positivo en la calidad de la leche, ya que sería capaz de aumentar la capacidad antioxidante de la misma, sin ofrecer elementos tóxicos como las bebidas alcohólicas. Recordar que ambas se elaboran a base de cebada, por lo que las madres con patología celiaca no deben consumirla”.

 

2.- Los alimentos flatulentos que consume la madre, le dan gases a los niños: “No es así, ya que los gases que pueden producirse en el aparato digestivo de la madre no se incluyen en la leche y, por tanto, no llegan al aparato digestivo del lactante”.

 

3.-El sabor de los alimentos afecta el sabor de la leche: “Parte de los compuestos químicos que dan sabor a los alimentos pueden llegar a formar parte de la leche materna. Sin embargo, el impacto sobre su sabor es sutil y no influye en la ingesta del lactante, por lo que en lugar de evitarlos, debe comprenderse y asumirse como la primera etapa de educación alimentaria del bebé, donde este aprende a habituarse y a aceptar la variedad. Por tanto, la alimentación de la madre no debe condicionarse o variar por este aspecto, y debe privilegiar el asegurar la ingesta de nutrientes”.

 

4.- La madre con sobrepeso tiene mejor leche y de mejor calidad: “Es un mito. La calidad de la leche no mejora con un exceso de acumulación adiposa de la madre. Al contrario, podría verse afectada en caso que la madre mantenga un depósito a base de ácidos grasos de mala calidad, usualmente vinculado al consumo de grasas de origen animal”.

 

5.- Hacer dieta para bajar de peso durante la lactancia perjudica la producción de leche: “Realizar un régimen hipocalórico durante la lactancia podría llegar ser perjudicial y afectar la producción de leche materna. La misma producción de leche genera un aumento en el gasto energético y, con esto, la utilización de los depósitos de tejido adiposo acumulados durante el embarazo”.

 

6.-La mujer que amamanta debe consumir una mayor cantidad de agua: “Es efectivo. La ingesta hídrica de un adulto usualmente se satisface con la ingesta de 8 a 10 vasos de agua al día. Sin embargo, la producción de leche requiere de una ingesta más abundante, por lo que a la recomendación habitual se deben adicionar 800 cc al día en períodos de lactancia materna exclusiva, y 600 cc adicionales al día cuando el lactante inicia la alimentación complementaria”.

 

Chalmers explicó que durante esa etapa aumenta la necesidad de micronutrientes por parte de la madre, “por lo que es fundamental un suministro adicional de alimentos ricos en minerales y vitaminas”. Si bien las nodrizas aumentan en aproximadamente 5% su gasto energético debido a la producción de leche, “este aumento no necesariamente debe ser aportado con una mayor ingesta total de calorías al día, ya que los depósitos adicionales de tejido adiposo generados durante el embarazo pueden ser utilizados para cubrir, al menos en parte, esta mayor necesidad energética”, explicó la especialista.

 

La nutricionista explicó que la madre debe aumentar la ingesta proteica, de calcio y de líquidos.

 

Una vez que comienza la alimentación complementaria del lactante, a los 6 meses, “la alimentación de la madre en general se asemeja cada vez más a la alimentación de una mujer no embarazada, por lo que asegurando una ingesta hídrica mayor y manteniendo la preocupación de consumir alimentos saludables y una dieta variada y equilibrada, la lactancia debe ser exitosa, tanto en calidad como en cantidad”, aseguró la nutricionista.

 

¿Qué alimentos hay que restringir?

 

Chalmers explicó que no hay que consumir estimulantes cuando se amamanta, entre ellos:

 

-Café

-Bebidas cola

-Alcohol

-Alimentos ricos en colorantes artificiales u otros productos químicos.

-Alimentos sospechosos de contaminación, ya sea con plaguicidas, metales pesados o exceso de antibióticos.

 

“La alimentación debe ser lo más natural posible y, dentro de lo que se pueda, se deben elegir vegetales de origen hidropónico o casero, pescados naturales por sobre los enlatados, evitar el consumo excesivo de carnes por los antibióticos, así como alimentos ricos en sodio y la sacarina. Tampoco ingerir alimentos crudos como mayonesa casera, ceviche y sashimi, evitar la ingesta de azúcares refinados y grasas poco saludables (golosinas y pastelería), y el chocolate”, explicó Chalmers.

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