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15 Costumbres que pueden afectar tu apariencia

Resultado de imagen para foto de mujer de 50 años sin maquillaje y con un moño cola de caballoLa genética influye en gran medida en la apariencia que tendremos a una edad determinada. Pero éste no es el único factor, también nosotros podemos provocar un impacto significativo en ese proceso de envejecimiento.

 

Así que aquí te dejó  aquellos hábitos que parecen, a primera vista, inofensivos, pero que te roban juventud.

 

  1. ¿La coleta es tu peinado favorito?

 

 

Apretar fuertemente el pelo en sus raíces puede desencadenar la caída del cabello y provocar calvicie en el futuro. Para proteger tu pelo, sustituye las coletas con distintos moños.

 

 

2. ¿Bebes mucha leche?

 

Por supuesto, no debes dejar por completo la leche. Sin embargo, sí debes ser consciente de las consecuencias desagradables de su abuso. En la composición de la leche, existen andrógenos que provocan que las glándulas sebáceas sean más activas. Como resultado, se produce más sebo, que obstruye los poros y hace que la piel presente un aspecto graso y cansado.

 

3. ¿Te aplicas protector solar sólo en el rostro?

 

Muchas mujeres ya se han acostumbrado a aplicarse protector solar durante todo el año, pero olvidan las manos. Y eso, pese a que las manos son las más susceptibles al envejecimiento y la pérdida de grasa, lo que provoca que las venas sean más visibles y que los rayos UV las “decoren” con manchas y arrugas. No olvides aplicar protector solar también en tus manos, especialmente, si estás conduciendo. Y en verano recuerda ponerte crema en la zona del cuello y escote.

 

4. ¿Te gusta estar sentada con las piernas cruzadas?

 

Una red de venas ensanchadas en las piernas es el resultado directo de un pinzamiento de los vasos sanguíneos y trastornos circulatorios. Por cierto, la postura con las piernas cruzadas provoca un estancamiento de la sangre en la zona pélvica, que es particularmente perjudicial para las mujeres (y muy perjudicial para las mujeres embarazadas). Controlarte a ti misma no será fácil, pero podrás comprar una silla cómoda, especialmente para ti, una silla de ordenador, y crear un hábito: siempre que sea posible, levanta las piernas más arriba, bien sea en un soporte o el brazo del sofá, etc.

 

5. ¿Te peinas mientras el pelo está mojado?

 

El pelo, después de este procedimiento, se vuelve quebradizo. Este es un error común en el cuidado del cabello. Con el fin de no hacerle daño al pelo, en primer lugar, sécalo cuidadosamente con una toalla (pero no lo frotes). Después utiliza un secador de pelo, sólo entonces puedes usar un peine y proceder a diseñar tu peinado.

 

6. ¿Te depilas las cejas antes de maquillarte?

 

Si has decidido corregir la forma de tus cejas con ayuda de pinzas o cera, hazlo por la noche después de lavarte la cara. De esta manera se reduce el riesgo de que entren las bacterias y que, alrededor de las cejas, se produzca una irritación que, en caso contrario, tendrías que disimular también con un corrector.

 

7. ¿Aplicas tus accesorios para el pelo a la temperatura más alta?

Cuando el cabello se expone a altas temperaturas (con un secador de pelo, curling o plancha), se crean pequeñas burbujas en el interior del cabello. Estas burbujas hacen que el pelo se vuelva seco y quebradizo. Para evitar esto, mantén el secador a una distancia de 15 cm del cabello, utiliza protección térmica y ajusta la temperatura al punto medio.

 

8. ¿Te gusta frotarte los ojos?

Este mal hábito afecta las pestañas, se vuelven frágiles y se caen, también lesionas tu piel debajo de los ojos, que se enrojece y te provoca un aspecto cansado. Reemplaza la frotación de los ojos con el método “20-20-20″: Mira a lo lejos cada 20 segundos y cada veinte minutos.

 

9. ¿Guardas rencores?

 

El estudio, publicado en la revista Behavioral Medicine en 2005, mostró que existe una relación entre el perdón y la salud física. Y si sigues guardando rencor, esto te hará aparentar un par de años más adicionales. Y es que, con los rencores, en tu cuerpo, se acumula la hormona del estrés (cortisol). Promueve el aumento de peso, aumenta la tensión arterial y los niveles de azúcar en sangre, lo que aumenta el riesgo de desarrollar diabetes.

 

10. ¿Tienes la costumbre de tocarte la cara?

Ya no te das cuenta de que apoyas la mejilla en tu mano, te rascas la nariz, te frotas la barbilla. El daño de esto es doble: el estiramiento constante de la piel provoca arrugas prematuras, y si lo haces con las manos sucias, es fácil trasladar allí un foco de infección y que aparezcan más espinillas. Deshacerse de este hábito es posible con un autocontrol duro y constante.

 

11. ¿Te aplicas polvo de maquillaje a menudo?

 

Lo peor que puedes hacer con tu piel es aplicarle polvo varias veces durante el día cuando aparece un brillo graso. Y no es como se ve a continuación toda esta capa de polvo, es el hecho de que se obstruyen mucho los poros. ¿Qué podrías hacer para evitarlo? Siempre empieza por aplicar sobre el rostro una toallita con efecto mate (que absorbe la grasa excesiva) y, si después de eso, todavía te hace falta el polvo, úsalo.

 

12. ¿Llevas todo un universo en tu cartera?

 

 

Si en tu cartera tienes todo lo que necesitas, incluyendo un paraguas, un kit de primeros auxilios, un par de zapatos de repuesto y un libro grueso, muy probablemente tu postura se verá afectada. Así que no olvides cambiar la bolsa de una mano a otra o de un hombro a otro.

 

13. ¿Te aplicas demasiada crema en la cara?

 

Incluso la mejor crema puede hacer daño si se utiliza demasiado. No apliques una capa gruesa de crema: debajo de esta película, la piel no respira y, por lo tanto, es muy probable la aparición de edemas, ojeras y un color de cutis poco saludable. Siempre hay que eliminar el exceso de crema con una servilleta.

 

14. ¿Corres en exceso?

 

Según los médicos, la actitud fanática a este tipo de actividad física sólo puede acelerar la aparición del envejecimiento de la piel. Si se trata de un trote ligero por la mañana, tu piel no se verá resentida sino todo lo contrario.

 

15. ¿Te encantan los jugos recién exprimidos?

 

Las frutas y verduras frescas son ricas en antioxidantes que combaten los radicales libres. Pero los jugos contienen fructosa a un nivel muy superior: las moléculas de azúcar viajan a través de la sangre por todas las células de tu cuerpo, uniéndose con las grasas y proteínas. Cuando el azúcar se une al colágeno (que es lo que da elasticidad a tu piel) se produce un proceso de glicación, lo que conduce a la formación de arrugas. ¡Ama los jugos frescos de la col! Los vegetales verdes tienen la mayor cantidad de antioxidantes y zinc, lo que previene la aparición de arrugas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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